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domingo, 14 de febrero de 2016

Como ya te dije en una ocasión, para mí el 14 de febrero es tan solo un día más, no creo que haya que celebrar un día de los enamorados. No me gusta la idea de tener que hacer algo especial hoy si estás enamorada, o comprarle algo bonito a tu pareja, y si no lo estás (o no eres correspondida) esconderte bajo una manta a comer palomitas y chocolate embobada en una película dramática, que te haga olvidar que no estás sola.

No, no soy de esas, no soy la típica oveja que se deja guiar como el resto del ganado.

No celebraré este día como un día especial, simplemente me limitaré a luchar contra los kilómetros que me separan de ti, procurando que la distancia sea cada vez más corta. Me limitaré a intentar sorprenderte cualquier día del año, intentando así hacerte feliz, que sonrías de esa manera que me enamoró la primera vez. Pero sobre todo, me dedicaré a celebrar que hoy te quiero menos que mañana, pero siempre más que ayer...

En definitiva, no necesito que sea el día de San Valentín, porque él no nos unió, pienso que fue el destino, así que celebro estar enamorada todos los días del año.

viernes, 12 de febrero de 2016

Aquel verano...

Y de pronto, un día al despertar, 
sientes como tu helado corazón, 
ese que, cual coraza, 
habías intentado entender, 
ese que creías duro ya como una roca.
Sí, tu, ya no tan helado, corazón
se empieza a derretir...




viernes, 30 de enero de 2015

Ese tipo de amor que sólo una hermana te da

Cientos de personas son las que han pasado por mi vida, pero sólo algunas se quedan, tengo la certeza de que hay personitas que estarán ahí siempre. Por eso, hoy rescato una reflexión que escribí hace algún tiempo.

Es difícil explicar ese sentimiento, lo que una siente por sus hermanas, hay muchos tipos de amor y éste es el que nunca te falla en ningún momento de tu vida. Para mí son una de las cosas más importantes, aunque aveces discutamos y nos enfademos a muerte. No sé qué sería de mí si no hubieran estado a mi lado, porque al crecer con ellas, aprendí a ser como soy, aprendí a compartir y ser generosa, a querer y odiar a una misma persona al mismo tiempo (odiar un instante para, solo en cuestión de segundos, volver a quererla a mi lado), aprendí el valor de la amistad, a guardar un secreto, a mentir o decir la verdad cuando era necesario, aprendí a vivir

Teniendo hermanas es imposible aburrirse, ni sentirse sola.
Son las únicas personas que merecen ser perdonadas de cualquier mal que puedan hacerte, ya que su intención nunca será el hacerte daño, no necesitan pedirte perdón porque con una mirada y una sonrisa sabéis que ya lo habéis olvidado. Son las que han estado ahí siempre que te sentías sola, de las que te ríes o las que critican lo que haces mal, para que aprendas (o simplemente para cachondearse de ti), las que te ayudan cuando lo necesitas (incluso, en muchas ocasiones, sin llegar a pedírselo), con las que no has parado de llorar en los peores momentos, pero tampoco de reír en los mejores, son las que van a sentir siempre lo mismo que tú, las mismas alegrías, añoranzas, esperanzas, ilusiones, el mismo dolor, las mismas pérdidas, las que te darán las fuerzas para seguir, luchar por tus sueños, te apoyarán cuando estés hundida, te alagarán en tus mejores momentos, las que te traerán a esas pequeñas personitas que querrás luego igual, incluso más, que a ellas. En mis mejores recuerdos siempre han estado y sé que pase lo que pase, lo que nos depare el destino o lo que la distancia nos aleje, siempre estarán ahí, ya que son la suerte de mi vida.

jueves, 22 de enero de 2015

Es bueno conversar horas y horas con alguien que te entiende, aunque no comparta tus pensamientos, alguien que te apoya, aunque piense que te estás equivocando, con alguien que te aporta, que te respeta a la vez que te complementa y que te hace reflexionar.

Hoy me quedo con una frase que me ha dicho mi amiga Mery, "Las personas se definen por su paciencia cuando no tienen nada y su manera de actuar cuando lo tienen todo."

martes, 20 de enero de 2015

Frozen vs Maléfica

¿Es mejor la película de Frozen o de Maléfica?
¿cual es más adecuada o cual gusta más a niños y niñas?
¿es una tontería preguntarse esto? ¿es importante?

Pues a mí no me empezó a parecer interesante esta cuestión hasta el momento en el que pudo empezar a afectar en la educación de mi sobrina. La verdad es que me preocupa el cómo ejerce en ella, y en su futuro, lo que pasa a su alrededor, lo que escucha, lo que ve, las ideas que le venden como "lo normal".

Ayer fue su cumpleaños, cumplía 5 añitos. Ella quería una fiesta de Maléfica, para poder disfrazarse de ella, pero su madre prefería Frozen. ¿El motivo? Es difícil de explicar, porque ni si quiera a mí me ha quedado del todo claro, al parecer es porque es mejor que una niña pequeña se disfrace de princesita antes de ir como "la mala del cuento", ¡una bruja malvada! (como Disney pretendió hacernos ver). A la niña, de siempre le han encantado las brujas, le llama mucho la atención, incluso conmigo ha jugado muchas veces a que una de las dos somos una bruja, yo siempre la intento convencer de que tengo superpoderes, pero pierdo credibilidad cuando me pide que ¡la convierta en rana!

Yo soy de la opinión de que si a un niño o niña le gusta jugar a algo ¿porqué no dejarl@ libre? si quiere saltar, que salte, si quiere correr, que corra. Que sí, que vale, que se pueden caer... Caer, se pueden caer o no, y en el caso de que se caigan no siempre tiene que ser negativo, porque así aprenderán, si le quedan cicatrices, se acordarán toda su vida de la anécdota, de lo que estaba disfrutando hasta que se cayó. Si no le hace daño a nadie, ¿porque un niño, si quiere, no puede llevar el pelo largo y pintarse las uñas? ¿porque una niña tiene que jugar siempre a las muñecas, sentadita, tranquilita y sin gritar? En fin, si una niña, libremente, se quiere disfrazar de bruja, sin hacer daño a nadie, ¿porqué no puede?

Los padres mandan en sus hijos, deciden lo que pueden y no pueden hacer, lo que deben o no ver en televisión, a lo que pueden jugar, son los que tienen el poder de prohibir, de decidir qué es lo normal y qué es lo atípico. Y así es como, el fin de semana pasado, la fiesta de cumpleaños tubo como temática "frozen", con niñas vestidas de Elsa, o alguna que otra "típica princesita disney" había por allí correteando. La ironía de todo esto, es que siempre cantan felizmente "libre soy, libre soy, no puedo ocultarlo más..."

Así que yo, bien poco puedo hacer, no puedo decidir cómo deben educar los padres a sus hijos, pero sí que puedo aportar mi pequeño granito de arena, quizás no sirva de nada, pero ¿quién sabe? lo mismo no está todo perdido. Intento mostrarle mi forma de ver la vida, contarle historias diferentes, explicarle todo lo que no entiende de manera sencilla y si algún día hago de niñera siempre le pregunto ¿dónde quieres que vayamos hoy? ¿a qué quieres que juguemos? al final siempre acabo reventada, pero superfeliz al ver como disfruta.

Y como yo soy un poco bruja, decidí aportar mi granito de arena haciéndole una muñeca de goma EVA de Maléfica. No suelo hacer muchas manualidades, de hecho, ésta es la primera muñeca que hago, pero con tiempo y con paciencia todo sale. Al final, me ha gustado la experiencia, y a la niña ¡le ha encantado!